Ir al contenido principal

Entradas

El nivelón de estos días. Titulares en fase drinking

The man who reads nothing at all is better educated than the man who reads nothing but newspapers. Thomas Jefferson Vivíamos en un mundo en el que para hablar de política había que ser contertulio, o contertulia, que también hay, menos, pero también. Y si eras del montón y hablabas de política enseguida el entorno te hacía ver que eso no estaba bien. Los unos y unas  porque si no eras de los unos y unas eras de los otros y otras, lo que representa ser un caso perdido y los otros y otras  porque si no eras de los otros y otras eras de los unos y unas, lo que ya ni te cuento, siempre es peor ser de los unos y unas que de los otros y otras, indistintamente hablando. Pero ahora ya no. Ahora es sacrilegio. Sales a decir, oye, que no lo veo así, que lo veo asá. y al día siguiente, como no eres ni de A ni de B, resulta que eres un ladrón, una defraudadora, un terrorista, alguien indigno de llamarte ser humano o cualquier otra cosa horroris causa. ¿Te rebaten?¿conf...

Nadia escapada de la piel del zorro.

La noche rumana no se diferencia demasiado de la húngara, sobre todo si miras al cielo.  Pero en la tierra es diferente, los puntos y las rayas de los mapas, a veces, se convierten en muros, a veces, como en ese momento, en alambradas hostiles y aparentemente infranqueables. Aquella noche del 27 de noviembre de 1989 era fría de carámbanos, las navidades se acercaban y en Rumanía se estaba gestando una revolución que nadie sabía a qué conduciría. Un Audi se dirigía desde Bucarest hacia la frontera con Hungría, sus siete ocupantes soportaban con estoicismo las apreturas, conscientes de que si todo salía bien, en unas horas sentirían como nunca habían sentido antes la libertad. Eso creían, eso buscaban. El clima de prisión se había acentuado en los estertores de la Rumanía comunista de Nicolae Ceauşescu , y era insoportable la presión que ejercía sobre su entorno. Seguramente si hubiesen sabido lo que pasaría apenas un mes después en su país, la aventura se habría posterga...

La libertad guiando al pueblo

Luis y el viaje hacia la sabiduría hortalina.

2014 Luis Aragonés. Luis ganaba y se escondía. Metía tantos goles como Amancio, y se escondía. Ganaba ligas y copas, tiraba las faltas como Puskas, y luego se escondía. Discreción o timidez o a saber qué. Esas cosas especiales. Y luego se puso a entrena a su Atleti. El 15 de marzo de 1978 viví mi primer partido en el Calderón. El Atlético de Madrid 3 - Brujas 2 de la Copa de Europa que no sirvió para pasar de ronda. Y aquel día, aparte de unos cuantos insultos, desconocidos para mi, aprendí algo. Al final del partido le vi saludar a los del Brujas, aplaudir a la afición y marcharse cabizbajo. Esa imagen de buen perdedor, repleta de dignidad, completó al que para mi alucinada cabeza de colchonerito prepubescente era un inmenso ganador. Entonces estaba en la primera fase de su metamorfosis de zapatones a sabio. Aún recuerdo esa imagen cada vez que piso el Calderón. Y cuando paseo por la Avenida de los Melancólicos no puedo dejar de imaginarme a Luis Aragonés como uno...

Y Robin Williams llegó al Club.

2014 Robin Williams . Siempre viene bien un Good Morning Vietnam en nuestros amaneceres. A  cada cual lo suyo. No  se muy bien si Robin Williams está entre mis preferidos absolutos o en ese límite a punto de ganar en la negociación. Tampoco es algo muy relevante que digamos. En el Rey pescador y en El club de los poetas muertos hay una misma tesis de interpretación, de representación y de realidad. Un actor de método, de método propio, por mucho actors studio y por mucho Stanilsavsky que le zozobrasen. La fama y las modas le hicieron pasar por películas de poco más o menos, pero cuando el mensaje lo permitía, se salía. Se salía de los límites del dibujo, de los límites de la película, y entonces la historia se convertía en Williams. De donde sacara ese infinito registro de sonrisas y miradas, de donde esa manera de decir frases imposibles para otra boca, de donde consiguiese incorporar en su limitado físico cualquier personaje, por muy gigante que fuese; de ...

Si me necesitas, silba.

2014 Lauren Bacall No tengo recuerdo exacto del momento en que vi Tener y  no tener , pero recuerdo perfectamente que fue el fin de un ciclo. Un salto, un escalón. La televisión era en Blanco y Negro, así que mi cerebro se ocupaba de colorear todo lo que allí dentro vivía. Correría 1981. Roconozco que soy ligéramente más de Alida Valli, y que Gene Tierney en Laura me dejó fuera de combate durante muchos días, pero lo de Tener y no tener fué por demás, nada de medias tintas, sencillamente entré en otra dimensión. Las referencias se habían colocado todas de un plumazo. A medida que avanzaba, o retrocedía, según se mire, en el crecimiento hacia la madurez, aparecieron los sudores de Eduard G. Robinson en Cayo Largo y l a total y definitiva caida de las estanterías en El Sueño Eterno y aquel "tenga cuidado con su hija, ha creído que yo era Papá Noel y ha intentado sentarse en mis rodillas." Esos ojos que miraban como esos ojos Esas frases y sobre todo, esos ojos ...

Paco de Lucía. Emoción atávica.

2014 Paco de Lucía El primer disco que regalé a mi padre, en las navidades de 1979, fue Almoraima . Mi recién estrenada responsabilidad en el mundo del regalo familiar se transformó en una tarde de dudas ante el mostrador de LPs del Corte Inglés de Goya. Mi hermana mayor se decidió por Neil Diamond y sus 20 Diamonds Hits , y no me preguntes por qué, los pequeños elegimos Almoraima . Tal vez por la foto de la portada, tal vez porque habíamos escuchado tocar a Paco de Lucía en 300 millones . Paco de Lucía en la portada de Almoraima. Después lo he oído muchas más veces que mi padre, muchas más veces que casi todo lo que he oído. Creo que, hasta la llegada del Compact Disc, y salvo Música de Jazz para los que odian el Jazz , ése vinilo es el que más ha sonado en mi vida. La palabra embrujo se repite en casi todas las crónicas sobre Paco de Lucía, y puede ser por eso, aunque yo prefiero llamarlo emoción atávica.  Lo mismo me pasa con Cositas Buenas , y con otros di...