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Sgalambro, ¡qué poco caso te he hecho! ¿O te he hecho mucho?

Manilo Sgalambro, el italiano loco del pelo banco, procuró darme consejos -a mí y a mi generación- pero, tal y como él pedía, no le hice demasiado caso. Aunque creo que acepté un par de sus consejos, porque gocé del poder de la juventud sin pensar, y a veces pensando, que lo mismo da. Pensaba que, si me quedaba pensando, la juventud desaparecería inmediatamente, y aún así pensé, y efectivamente desapareció. Hoy vuelvo a ser joven, como casi siempre, y a veces lo pienso, y pienso sin perder la juventud, o la parte que me queda de juventud, que es mucha. Belleza y juventud.  Me dijeron que las entendería cuando madurase, me dijeron que los sabios decían eso. Y también que hoy miraría mis fotos de hace 30 años como si fueran estampas de santos, que las adoraría de rodillas, pero no. Ahora miro al que hace 30 años me miraba con 20 y estoy sereno, no triste, algo emocionado, pero sereno ¡cómo pasa el tiempo!¡el implacable, el que pasó! ¡Cuántas posibilidades tenía, y qué aspect...

Telford, el infierno en la tierra, (otro infierno más).

Foto de BBC News, de una mujer que ha denunciado y hablado de lo sucedido en Telford, da su nombre (tal vez no sea su nombre), pero ya ves, no quiere salir en la foto. Más de mil, niñas y niños, sobre todo, niñas, nacieron en un entorno herrado, en terreno sin ley, a pesar de pertenecer a un país con leyes tan antiguas, con la Carta Magna, ¡la gran carta de las libertades!, el Bill of Rights, el parlamento, los lores, los comunes, la Revolución Gloriosa  y todas esas cosas superferolíticas. Nos dicen que nacemos iguales en derechos, pero no. Llamamos inhumanos a comportamientos que se repiten y que definen en gran medida el paso de lo humano por el planeta. Inhumana la guerra, inhumanas las matanzas, inhumana la trata de personas, inhumanas las redes de prostitución, inhumanas las violaciones grupales, y las no grupales, los abusos, las cuchilladas, las devoluciones en caliente, los linchamientos. Es así, a todas esas cosas las llamamos inhumanas, pero la triste rea...

Los ojos, por sí solos, no entienden

Quienes no creen lo que llega desde Ucrania a través de fotografías y vídeos no lo creerían ni estando allí. Tienen lo que no recuerdo bien quién llamó un escotoma mental . Me quedé con el nombre de esa enfermedad ocular porque estoy familiarizado con ella. En la vista consiste en que un derrame o algún cuerpo extraño se sitúa en la retina, la córnea o algún otro lugar del globo ocular y entonces hay una parte de la visión que se pierde, una parte de la realidad que al mirarla no se ve, aunque estar, está. Eso es un escotoma. En la mente hay gente que también tiene esto: su mente sólo ve lo que quiere ver porque tienen una parte del cerebro invadida de algo que le impide ver y entender la realidad. Muchas veces me pregunto si tendré esa deficiencia, y alguna vez me he contestado que es muy posible que sí. Budapest, 1945 También nos pasa que en esta era de la cibernética, el cine y la prensa gráfica, aún no hemos caído totalmente en que las imágenes no son la realidad, y este es un ...

Violencias sin cerebro

Detrás de las violencias ideológicas, desbrozas un poco, y te das cuenta de que, intelectualmente, no hay nada. Nada sustenta la violencia ideológica, el vacío total. Intelectualmente es insustancial. Es algo puramente visceral, de tripas, de higadillos, de heces. No hay libertad sin justicia social No hay paz sin justicia No hay democracia con violencia      Iban por el barrio con aquellos pantalones vaqueros desteñidos a mano, un polo de color llamativo, rojo, naranja, amarillo, y unas cadenas un poco gordas atadas al cinturón. Si te encontraban por la calle, te decían que saludases brazo en alto, si no lo hacías, te paraban y te decían que cantases el cara el sol, y bueno, si tampoco lo hacías, te amenazaban con pegarte con las cadenas. Que yo conozca, al menos a dos les atizaron. Los chicos de mi colegio les llamábamos la panda del moco, pero nadie les llamaba así, no recuerdo cómo se hacían llamar. Cachorros de FN o de Unión Nacional o algo así, pero no me hagas much...

Lo que nunca quise escribir pero no puedo dejar de hacerlo.

           Conocer a Lombao es como conocer a Edward Bloom, el de Big Fish. Es descubrirte de pronto en un mundo de aventuras asombrosas y personajes fantásticos. Conocer a Lombao es conocer a sus amigos los gigantes, Romay, Martín, Vecina, Geuer, Cebrián... A genios de lámparas maravillosas, Corbalán, Paquito, Miguel Quadra, Juan de Dios... Y cientos más, ellos y ellas, porque eso tienen las personas nucleares. Atravesar el bosque embrujado, (gallego a ser posible), y conocer a O Bruxo Torrado y a Carballo, a Carlos Pérez, a Marta Bobo, y llegar a un pueblo escondido, que aquí llamaré por ejemplo Quiroga, donde todos suelen caminar con los pies descalzos. Caminar descalzos para sentir el suelo, dejar las botas a la entrada, colgadas en un cable, y adentrarse en la vida diferente pero mejor de los que llevan el estigma y la impronta Lombao. La población de ese pueblo tiene nombres comunes, Mónica, Carolina, Andrés, Honorio, Alfonso, Alicia, ...

El regreso de las mujeres al atletismo español

A Lombi, con todo mi afecto. Lombao, siempre en mi equipo. Mientras que en la madrileña pista de Vallehermoso se disputaban los II Juegos Iberoamericanos de 1962, un reducido grupo de espectadores comentaba en las gradas lo ilógico que era que España no tuviese todavía representantes en la categoría femenina en una competición así. Uno de ellos era José Antonio Elola Elaso, Delegado Nacional de Educación Física y Deportes. Entre otros, junto a él estaba en ese momento el atleta y preparador Bernardino Lombao, que en aquel campeonato competía en el decatlón. De aquella conversación se derivó la visita de este último, con el apoyo de Rafael Cavero, presidente de la RFEA, a la Delegada Nacional de la Sección Femenina, institución por la que pasaba cualquier decisión concerniente al deporte femenino. Y de esa reunión con Pilar Primo de Rivera, Lombao salió, aún no sabe muy bien cómo, con la consigna de organizar un primer equipo de atletismo que pudiese competir internaciona...

Micrófonos en el Salón de la Fama

La Federación Española de Baloncesto ha decidido que Ramón Trecet y Andrés Montes ingresen como primeros genios de la narración en el Hall of Fame del Baloncesto español.  Ya era hora de tener un Hall of Fame. Y desde luego, una vez que existe, resultaba completamente imposible imaginarlo sin estos dos colosos de la narración y el periodismo. En la tele en blanco y negro, (antes de ayer), los narradores deportivos eran también menos policromados de los que dieron su voz al color de las telefunken. José Félix Pons, Nacho Rodríguez Márquez , y el inolvidable Héctor Quiroga, que pasó a ser mito en Los Ángeles 84 junto a aquella selección española de leyendas de los ochenta. Héctor Quiroga Félix Pons era la sobriedad hecha locutor, la disciplina estética y la estricta narración de los acontecimientos, Nacho Rodríguez Márquez, con quien tuve la fortuna de compartir micrófonos en sus últimas intervenciones en tve, era una caja de sorpresas, un cerebro repleto de dato...