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Los ojos, por sí solos, no entienden


Quienes no creen lo que llega desde Ucrania a través de fotografías y vídeos no lo creerían ni estando allí.

Tienen lo que no recuerdo bien quién llamó un escotoma mental. Me quedé con el nombre de esa enfermedad ocular porque estoy familiarizado con ella. En la vista consiste en que un derrame o algún cuerpo extraño se sitúa en la retina, la córnea o algún otro lugar del globo ocular y entonces hay una parte de la visión que se pierde, una parte de la realidad que al mirarla no se ve, aunque estar, está. Eso es un escotoma.

En la mente hay gente que también tiene esto: su mente sólo ve lo que quiere ver porque tienen una parte del cerebro invadida de algo que le impide ver y entender la realidad. Muchas veces me pregunto si tendré esa deficiencia, y alguna vez me he contestado que es muy posible que sí.

Budapest, 1945

También nos pasa que en esta era de la cibernética, el cine y la prensa gráfica, aún no hemos caído totalmente en que las imágenes no son la realidad, y este es un detalle importante del que ya habló mucho Aristóteles algún tiempo antes de la invención de la fotografía.

Por este último detalle, por un lado, está el mundo lleno de santostomases que necesitan meter la mano en la llaga para asegurarse de que una lanza ha atravesado un costado y por otro hay quienes se preocupan de conseguir pruebas y más pruebas de costados atravesados por lanzas para confirmar que da igual, porque esa mucha gente seguirá asegurando que ningún costado está realmente dañado. Nunca serán suficientes las pruebas, porque las mentes sólo ven lo que quieren ver.

Siendo ver el verbo que más se utiliza, pero no el verbo que más habría que utilizar.

Las imágenes son un reflejo de la realidad, pero no son la realidad.

Lo difícil, el gran reto intelectual es decodificar la imagen para comprender lo que verdaderamente está ocurriendo y asumir lo que ha sucedido antes, entender, si no en su totalidad al menos de forma algo aproximada, la realidad que ha hecho que esas imágenes existan.

Esas imágenes; ese reflejo que hace que quienes tienen en su mente esa discapacidad, ese escotoma, vea sólo lo que quiere ver.

Las “imágenes” son “duras” porque la realidad, lo sucedido, lo que pasa, es el horror. Me perdonareis si pido que cuando veáis y habléis de “imágenes duras”, deis un paso más allá y asumáis que detrás de esas imágenes hay realidades. Y lo más terrible es que esas realidades resultan imposibles de entender… por más que las miremos. 


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